Cresteando por Jaizkibel, mar y montaña en el Pirineo

La primera montaña del Pirineo, si empezamos por el mar Cantábrico, es Jaizkibel. De hecho el GR11 arranca en el Cabo de Higer y recorre la falda de esta montaña hasta que se encarama en su cresta. Desciende después hacia Irun y Peñas de Aya, alejándose rápidamente de un mar que ya no verá hasta que se encuentre con el Mediterráneo 800km después.

Jaizkibel tiene una moderada altura de 543m pero su vertiente norte limita directamente con el mar ofreciéndonos preciosos acantilados de areniscas, tallados con formas imposibles por la fuerza del oleaje.

La excursión que proponemos se inicia en Pasai Donibane (Pasajes de San Juan) en cuyo centro urbano podemos dejar el coche para cruzar el pueblo caminando hacia la bocana del puerto. Si no deseamos volver después por el mismo camino (la excursión se convertiría así en un duro reto de 26km en total) deberemos acceder a Pasaia en transporte público (linea H1 de autobús desde Donostia-San Sebastian).

El paseo costero que hemos tomada deja de llanear cuando se encarama en una imponente rampa de hormigón hacia la cresta de Jaizkibel.

Los primeros metros son espectaculares, con una vista preciosa del puerto de Pasajes a un lado y la roca arenisca de Jaizkibel al otro.

El sendero va ganando metros ahora de una forma suave, es estrecho y flanqueado por tojos u ‘otia’ como se le llama en esta zona (un arbusto con pinchos y flores amarillas).

En el sendero hacia la cima nos toparemos con varios torreones de las guerras carlistas (hasta 5 en toda la cresta, tres antes de la cima y dos después) que, aunque no son visitables por su abandono, permiten a los niños jugar a su alrededor.

Las imponentes torres de antenas, que nos habrán servido como guía durante todo el camino, se encuentran junto a la cima. El vértice geodésico que la marca está situado dentro de los restos del fuerte de San Enrique. Es el punto más alto de nuestra excursión y ya habremos recorrido algo más de 9km. A partir de ahora es todo descenso.

El sendero desciende hacia los restos del antiguo Parador de Jaizkibel, un lugar con unas vistas fantásticas de toda la Bahía del Txingudi (Irun, Hondarribia y Hendaya) ilustradas con una mesa panorámica. Un buen sitio para almorzar y descansar un rato.

Es en este tramo donde veremos aparecer las marcas rojas y blancas del GR11, que deberemos seguir hacia el Santuario de Guadalupe, al que llegaremos para cumplir los 13km de esta ruta.

Esta última parte del recorrido se hace por la parte más alta del perfil de la montaña, disfrutando de la vista del mar a nuestra izquierda y del arranque de los Pirineos a la derecha al mismo tiempo.

En Guadalupe podemos visitar el Santuario, de gran devoción para los hondarribitarras, y el fuerte, de principios del siglo XX, que cuenta con algunos paneles informativos que ayudan a comprender esta construcción militar.

Entre ambos se encuentra La Cantina de Guadalupe, un modesto restaurante con unas mesas de piedra en el exterior  que ofrece cocina casera muy sabrosa. Cuenta con una ‘Toka’ (juego tradicional) al que pueden jugar los niños en la sobremesa.

Este es el punto final de la excursión. A partir de aquí podemos descender caminando hasta Hondarribia por el camino conocido como El Calvario (unos 3km) para tomar un autobús de vuelta a Donostia – San Sebastian.

Una fórmula interesante si se va en grupo es dejar un coche en Guadalupe y usar un segundo para llegar a Pasaia, de esta forma contaremos con un coche en cada extremo y podremos amoldar la excursión a nuestra necesidades.

Datos:

  • Desnivel: 543m
  • Duración: 13km (+3 si bajamos andando a Hondarribia). Necesitaremos unas 5 o 6h para completarla, un día completo con descansos y comida.
  • Dificultad: Media, aconsejado para niños de más de 12 años por su longitud.

Recomendaciones:

  • Si llevas perro es conveniente llevarlo atado, hay mucho ganado en el recorrido (ovejas, vacas y caballos principalmente).
  • Usa crema solar, el viento del mar engaña mucho y el camino está muy expuesto (no hay nada de sombra).
  • Comer en La Cantina es casi imposible sin reserva previa.
  • Se puede hacer una versión más corta partiendo de Guadalupe y ascendiendo hacia la cima en sentido inverso al descrito. Ida y vuelta puede llevarnos unas 3h en este caso y resuelve el problema de los coches.
  • Existen algunos senderos circulares que parten desde Guadalupe y que descienden hacia el mar (por la zona del viejo Molino y ‘Malda Ranas’). Ofrecen unas buenas calas y una combinación de mar y montaña espléndida.
  • Hondarribia es una ciudad maravillosa para ser visitada, ideal para complementar esta excursión en un mismo fin de semana.
Jaizkibel tras Hondarribia

Pirineísta

Montañero aficionado, fotógrafo vocacional y padre de dos niñas que están empezando a descubrir la montaña.

Un comentario en “Cresteando por Jaizkibel, mar y montaña en el Pirineo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest