Beget, un pueblo de piedra en el Pirineo catalán

En la comarca del Ripollés (en Gerona, Cataluña), Camprodón acoge un pequeño pueblo perdido en la montaña en la zona del Alto Garrocha llamado Beget.

Saliendo de Camprodón en coche y tras 10km de una infernal carretera llena de curvas (la GIV-5223) estaremos en unos 30′ en la parte más alta de Beget. Se trata de una zona cerrada y boscosa recortada por cañones y riachuelos de una gran belleza. Un entorno clásico del prepirineo.

El río Llierca divide el pueblo en 3 barrios de casas de piedra, la mayoría deshabitadas o destinadas al ‘veraneo’, pues solo hay 27 habitantes censados.

Sin embargo la vida en el pueblo es intensa en verano, con muchos visitantes que desean conocer un pueblo que representa un valor importante en el patrimonio arquitectónico de Cataluña.

Beget y sus puentes de piedra

El paseo es realmente cómodo y no te llevará más de 30′ siguiendo el curso del río, cruzando preciosos puentes de piedra y deteniéndote a contemplar las callejuelas y casas que se apiñan en la roca.

Durante el recorrido pasarás junto a tres bares-restaurantes de muy diverso nivel económico y grastronómico. En cualquier caso todos son buenas soluciones para tomar un aperitivo.

Los niños encontraran muy divertido explorar los recovecos del pueblo

Si lo que te apetece es probar algunas especialidades de la zona con una interpretación moderna te recomiendo el Can Jeroni, un restaurante muy agradable y fresco cuando el calor más aprieta con una carta tradicional pero muy original. El precio está por encima de la media pero la experiencia lo merece.

 

El edificio más representativo de Beget es sin duda la iglesia de San Cristobal, una joya del románico catalán que gobierna el entorno con su campanario de cuatro pisos de altura.
La zona a su alrededor está muy cuidada (como todo el pueblo) y allí encontraremos una fuente donde refrescarnos a la vuelta.

Del pueblo parten algunas rutas y senderos que se adentran en los bosques del entorno. Algunos de ellos siguen el curso de los riachuelos y ofrecen pequeñas pozas que pueden ser un buen entretenimiento para los niños.

En resumen Beget es un destino complementario en nuestras rutas de montaña para pasar una tarde tranquila con los niños, comer bien y pasear por sus calles de piedra descubriendo cada pequeño detalle. Una visita que te sorprenderá.

En los meses de verano la fuente junto a la iglesia de San Cristobal es un punto de parada obligatorio

 

Pirineísta

Montañero aficionado, fotógrafo vocacional y padre de dos niñas que están empezando a descubrir la montaña.

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