Ainsa, un paseo medieval

La ciudad medieval por excelencia de Huesca es Aínsa (L’Aínsa en aragonés). Con un casco histórico sencillamente impresionante, formado por dos calles casi paralelas (Mayor y Santa Cruz) que dan a confluir a la Plaza Mayor y al Castillo del siglo XI.

Nuestro recorrido arranca en la parte baja del pueblo, donde junto a la misma N260 encontraremos un parking de tierra y la oficina de información municipal para recoger un plano de la ciudad.

Ainsa-00Frente a la oficina existe un estrecho callejón escalonado que asciende directamente al casco antiguo hasta dar con la puerta conocida como ‘Portal de Afuera‘ que nos introduce en un auténtico viaje en el tiempo.

Calles adoquinadas y casonas blasonadas con preciosas puertas medievales en las que destacamos las aldabas o llamadores que cuelgan con originales e inverosímiles formas. Es un buen motivo para una colección fotográfica.

Por el camino nos encontraremos con pequeñas tiendas de artesanía y algunos hoteles. Es una zona viva pero sin abusar del comercio, como en otros destinos turísticos medievales del Pirineo como Besalú, por ejemplo.

Ainsa-02Si al cruzar el Portal de Afuera hemos elegido el camino de la derecha y por tanto la calle de la Santa Cruz, nos encontraremos con la Iglesia de Santa María, románica y sobria, con una estupenda torre campanario y un curioso, por lo irregular de sus formas, claustro.

A continuación la porticada Plaza Mayor donde, aquí si, un montón de negocios de hostelería ofrecen sus menús del día a los visitantes. Hay tantos que casi no podemos disfrutar de la belleza de los edificios y de las pequeñas historias que nos cuentan algunos de sus rincones como el de la prensa de vino.

Y finalmente el Castillo de Aínsa y su enorme patio de armas. Aquí existen un par de museos que podremos visitar, uno dedicado a la geología de la región y otro a aspectos biológicos como la flora y fauna autóctonas.

Un paseo por sus murallas nos ofrece una inmejorable vista de los alrededores de Aínsa, entre la Sierra de Guara y el Pirineo.

Para volver al punto de partida podemos descender en esta ocasión por la Calle Mayor, donde disfrutaremos de nuevo de los edificios históricos como la Casa de Bielsa y sus preciosas ventanas.

Recomendaciones:

Un buen sitio para pernoctar en nuestra visita a Ainsa es el Camping de Ainsa. Es muy grande y bien equipado. Cuenta con piscina y un bar restaurante con buenos menús a un precio interesante. En su contra está que carece de hierba y en su lugar tenemos gravilla y tierra. Tampoco dispone de sombra.
Está un poco alejado del pueblo y es imprescindible coger el coche para realizar la visita sugerida.

Ainsa-01

 

Pirineísta

Montañero aficionado, fotógrafo vocacional y padre de dos niñas que están empezando a descubrir la montaña.

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